El lunes se parece al miércoles. El miércoles se parece al jueves. Te levantas, sacas adelante lo de siempre, llegas a la noche vacía de una manera que ni siquiera sabrías explicar, y al día siguiente vuelta a empezar. No ha pasado nada malo. Esa es justo la parte difícil de contar: no puedes señalar…
Nadie se levanta un día y decide vivir en piloto automático. Se llega poco a poco, y casi siempre por buenos motivos: una época en la que había que sostenerlo todo — la casa, la familia, alguien que te necesitaba, el trabajo que no podía esperar. El automático empieza siendo una solución: una forma de…